Protección y desarrollo del territorio

Durante las últimas décadas nuestro territorio y sus ecosistemas han estado sometidos a tensiones enormes derivadas del declive de nuestro sistema productivo, de los efectos de la burbuja inmobiliaria o del abandono progresivo de las comarcas rurales. Para revertir los peores efectos de esta situación es necesaria una gestión del territorio que ponga en valor nuestro sector primario y nuestros espacios naturales. Además es necesario que garanticemos como derechos de todos los valencianos el acceso a la naturaleza, a una alimentación sana y a un aire y una agua limpios.

1) Es necesaria una estrategia agroecológica integral para el sostenimiento de nuestro sector primario y revertir el abandono de la superficie de cultivo y pastos. Con ese fin se establecerán programas de formación y acompañamiento de los agricultores y ganaderos en colaboración con las organizaciones del sector. Se creará una central pública de compras y se abastecerá a los colegios y hospitales públicos con productos ecológicos y de proximidad. Se creará un plan de comercialización que incluya la creación de marcas propias vinculadas al territorio y el fomento de los circuitos cortos, los obradores artesanales comunitarios, los pequeños mataderos públicos y la venta directa.

2) Se dará apoyo técnico y financiero a los Ayuntamientos para limitar los fenómenos de “urban sprawl” y favorecer modelos de urbanismo compacto que sean más eficientes y contribuyan a preservar el entorno natural, apoyando una gestión sostenible de las interfaces urbano forestales.

3) Realización de programas intensivos para la ordenación del territorio, la gestión sostenible de los recursos naturales, la prevención de incendios, la recuperación de los mosaicos agrícolas y la ganadería extensiva. Con ese fin de realizarán proyectos de inversión plurianuales y se incrementarán los recursos fijos en prevención.

4) Endurecimiento de las normativas para evitar la contaminación de los ríos, los acuíferos y de las costas. Además se incrementarán el número y la periodicidad de los controles.

5) Prevención de riesgos naturales: Elaborar planes de prevención y contingencia ante fenómenos naturales extremos vinculados al cambio climático: sequías, lluvias torrenciales, olas extremas de calor y frío, incendios forestales, fuertes vientos o tormentas costeras.

6) Aprobación y puesta en marcha de la Ley de prevención de residuos y fomento de la economía circular para convertir los residuos en recursos, reducir  de modo considerable la generación y el abandono de los envases mediante la implantación de un sistema de depósito, devolución y retorno de envases, combatir la obsolescencia programada, el consumo abusivo de plásticos y otros productos altamente contaminantes.

7) Introducción de la educación ambiental y alimentaria en el currículum educativo en todas las etapas académicas con el fin de cuidar la salud de la población, los sistemas de producción y usos  sostenibles, la soberanía alimentaria y nuestro entorno natural.

8) Promover las redes de ciudades, municipios y territorios para la mitigación y adaptación al cambio climático. Establecer controles sobre la calidad del aire en las ciudades y los cambios normativos necesarios para que los Ayuntamientos tengan que regular el tráfico y las actividades económicas a fin de mantener unos estándares mínimos de calidad.

9) Mediante el programa “Pobles vius” se garantizará el acceso de la población rural a los servicios públicos fundamentales, al transporte público, a las nuevas tecnologías a través de las infraestructuras necesarias y se ofrecerá financiación a proyectos empresariales con fines sociales y de conservación.