Las recomendaciones de los organismos internacionales sitúan en el 2% del PIB el nivel de gasto necesario para abordar el cambio climático y apoyar los procesos de transición ecológica de la economía. Es evidente que es necesario aumentar las inversiones para lograr una transición verde y socialmente justa pero también se trata de reorientar y aprovechar mejor los recursos de los que ya disponen las Administraciones Públicas. La estimación del gasto destinado a la Nueva Transición Verde durante los próximos 4 años sería la siguiente:

(mm €) 2019 2020 2021 2022 2023
Gasto anual 1.000 1.700 1.900 2.200 2.500
Inc gasto acumulado 0 200 400 700 1.000

A continuación se señalan cuáles serán las principales herramientas de financiación del plan:

1) Mejora del grado de ejecución presupuestaria. En el ejercicio 2017 el porcentaje de ejecución del Presupuesto de la Generalitat se situó en 74,57 mientras que en el ejercicio 2018 alcanzó el 77,74%. Sin embargo una parte importante de los programas de las principales Consellerías involucradas en esta propuesta tienen un grado de ejecución muy inferior al porcentaje total. Por ello una primera vía de financiación sería ejecutar de manera efectiva aquellos recursos que ya están consignados en el Presupuesto de la Generalitat.

2) Crecimiento inercial de los ingresos fiscales. La recaudación de la administración aumenta cuando crece la economía aunque ambas tasas de crecimiento raramente son parejas. Durante los últimos 4 años ha habido un crecimiento medio anual del Presupuesto total de la Generalitat Valenciana del 6,5%. Incluso bajo supuestos conservadores sobre las previsiones económicas, es de esperar que los ingresos fiscales de la Generalitat Valenciana sigan aumentando si bien a un ritmo inferior.

3) Cambios en la fiscalidad. Los principales organismos económicos internacionales señalan que España es un país con un importante grado de subdesarrollo en los impuestos medioambientales con respecto a otros países de la Unión Europea. En muchos casos la competencia para fijar estos tributos es autonómica. Para empezar a corregir esta situación debería aprobarse la creación de un impuesto sobre la actividad turística y la aplicación del impuesto sobre la eliminación de residuos. Además existen figuras impositivas de otro tipo cuya implantación redundaría en beneficio del conjunto de la población al tiempo que aumentaría los ingresos de la administración, es el caso del impuesto sobre las bebidas azucaradas.

4) Ahorro y aumento de la eficiencia. Las inversiones y cambios legislativos consignadas en el plan lograrán mejoras significativas en materia de ahorro energético, de autoconsumo eléctrico, de reducción de residuos o de mejora de la salud de las y los ciudadanos. Todo ello supone un ahorro significativo de recursos en el medio y largo plazo que afectará positivamente a la capacidad de financiación de esta transición verde.

5) Programación plurianual del gasto. Para mejorar el aprovechamiento de los recursos destinados al plan, los proyectos que forman parte deberán contar con una programación que abarque los 4 años de la próxima legislatura con un aumento del gasto total gradual.

Entre las fuentes de financiación y canalización de los recursos no incluímos ni la mejora de la financiación autonómica ni la reestructuración de los pagos de la deuda de la Generalitat, ambas reivindicaciones históricas de la Comunitat Valenciana. Sin embargo, es necesario dejar claro que esto se debe a un criterio de prudencia. Resolver el problema de infrafinanciación o lograr una reestructuración de la deuda, no depende solo de la Generalitat Valenciana sino también de instancias estatales. Con todo, si se produjeran mejoras en alguno de estos dos sentidos, se consideraría prioritario aportar los recursos adicionales a la ejecución del plan.